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martes, 29 de mayo de 2012

VIDEO PARA COMPARTIR 2

El vídeo que os dejo a continuación, lo ha llevado un alumno a clase, para exponer un trabajo que estaban desarrollando sobre la no discriminación y las etiquetas sociales. Me ha parecido muy interesante, para trabajar muchos aspectos, pero en relación a la temática del proyecto, puede ser un reflejo de las veces que se juzga a través de resultados numéricos sin pararnos a mirar sobre lo que hay detrás de esos simples números. De ahí la importancia de trabajar por alcanzar un aprendizaje significativo en nuestros alumnos.

http://tito-figueroa.com/nunca-juzgar-antes-de-tiempo-jonathan-and-charlotte/

"El factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto y enséñese consecuentemente". David Paul Ausubel.

A continuación tambien os dejo un esquema y el enlace a un vídeo, que me han parecido muy interesantes. El primero porque recoge con claridad aspectos fundamentales y posibilidades que nos ofrece este tipo de aprendizaje. Y el segundo porque aplica dicha teoría sobre un ejemplo concreto de unos dibujos que seguro que casi todos hemos visto...

ESQUEMA
VÍDEO:

LA TECNOLOGIA EDUCATIVA

En este momento de las prácticas, es hora de ir sacando conclusiones sobre aquello que ha sido el objeto de estudio y a la vez nuestra compañera en esta experiencia: "La Tecnología Educativa". La cual ha conllevado llevar a la práctica las TIC bien como herramienta bien como objeto de estudio.

Como consecuencia, de ello,  se ha fomentado la creación de situaciones de Aprender haciendo donde el alumnado interaccionará, construirá y producirá saberes a base de innovaciones y de investigaciones generando aprendizaje significativo y colaborativo.

Decía Tonucci en el artículo “La escuela que quisiera (IV): el currículo”, que “La misión principal de la escuela ya no es enseñar cosas. Eso lo hace mejor ya la TV o Internet”. Ahora, la escuela “debe ser el lugar donde los chicos aprendan a manejar y usar bien las nuevas tecnologías, donde se transmita un método de trabajo e investigación científica, se fomente el conocimiento crítico y se aprenda a cooperar y trabajar en equipo”. Y en este sentido, con el proyecto hemos intentado ofrecer recursos para que a través de los mismos el alumnado pueda desarrollar las habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información, y para transformarla después en conocimiento, incorporando diferentes habilidades que van desde el acceso a la información hasta su transmisión en distintos soportes una vez tratada e incluyendo la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación como elemento esencial para informarse, aprender y comunicarse. Asimismo, con todo ello, también se ha hecho hincapié en la importancia del trabajo en equipo pues el esfuerzo colaborativo es la base para alcanzar la solución del problema y construir un conocimiento compartido.

Más allá de los inconvenientes que ido surgiendo se ha quedado patente la intención educativa. Sin lugar a dudas las nuevas tecnologías por si solas no provocarán ninguna mejora si no van de la mano de unas intenciones educativas. Por ello, en este proyecto hemos tenido muy en cuenta la capacidad para convertir la información obtenida en conocimiento, este compromiso ha hecho posible que todos hayamos construido, modificado y coordinado nuestros esquemas, siendo los artífices de nuestro propio proceso de aprendizaje. Entendiendo este camino como un proceso de interactividad.

En definitiva como plantea Jonassen "la mejor manera de aprender es creando un entorno donde se comprometa al alumnado en la elaboración del conocimiento" y eso es lo que precisamente he intentado transmitir con todo lo que he realizado en estos meses de aprendizaje.

La experiencia ha sido un reto creativo muy interesante. El conocimiento y uso de las nuevas herramientas ha enriquecido la colaboración. La intensa actividad llevada a cabo, me ha conducido a la modificación de esquemas de conocimiento y lograr un aprendizaje significativo de mí día a día en las prácticas.

lunes, 28 de mayo de 2012

ARTÍCULO INTERESANTE

24.04.12 - Universidad de Cantabria

JÓVENES CAPACES DE PENSAR EN LOS DEMÁS
Conjugan sus estudios con diversas acciones de voluntariado porque no entienden la vida sin ética y ven en la crisis la consecuencia del egoísmo social.
Decían que los jóvenes de hoy en día nacían con la vida hecha, que nunca necesitaron pelear nada, y se los llegó a tachar de egoístas, déspotas y consentidos. Pero la cruda realidad de estos tiempos comienza a desmontar esa maraña de tópicos que no se mantiene ni en lo económico - lo tendrán mucho más difícil que sus padres-, ni en lo moral: ni son tan egoístas ni tampoco tan niños de mamá. De hecho, comienzan a entender que son el motor hacia la recuperación, y que es preciso un cambio de aceite hacia una realidad quizá más humana, más colaborativa, menos competitiva. Estos tres estudiantes de la Universidad de Cantabria son paradigma de esa gran verdad que sitúa a las nuevas generaciones como las mejor formadas de la historia de este país; pero tienen algo más. Mario César González, David San Miguel y Ángela Andecochea terminan sus carreras mientras dedican parte de sus horas extra académicas a entregarse a los demás en diversas acciones de voluntariado. «El siglo XXI será ético no será», escribió el autor francés Gilles Lipovetsky en un ensayo reciente. Parece que hace tiempo que ellos se percataron, y ya están dando los primeros pasos.
«El correo electrónico que manda la universidad advertía sobre estas actividades. Me apunté y decidí hacer las horas de voluntariado en el telecentro más cercano a mi casa. Es una asociación de vecinos», recuerda San Miguel. Allí explica funciones básicas de informática para todo tipo de públicos. «Puedes encontrarte desde amas de casa, hasta ancianos o incluso personas en riesgo de exclusión social».
El plan de estudios contempla una carga de créditos por esas horas. «Pero cuando te dedicas a esto no lo haces por los créditos. De ser así, hubiera sido más cómodo haber hecho alguna de esas asignaturas sencillas que se ofertan en la plataforma digital. Además, una vez he logrado esos créditos, sigo impartiendo talleres», defiende el futuro ingeniero. «El problema es que muchas veces falta información. No sabes que existen estas actividades. Tampoco la gente se preocupa de informarse. Ese es el mayor problema que tenemos ahora, la desinformación. Creemos que con Internet tenemos la mejor ventana al mundo y no nos damos cuenta de que si no somos críticos, nos tragamos todo lo que nos sirven y entonces pasamos a ser los más manipulables», critica el joven.
Pero afirma que a veces es complicado. La sociedad de hoy invita a lo contrario. Al alienamiento, a crear herramientas humanas que alimenten un capitalismo fiero, irracional, cegado con los balances positivos, con los beneficios, que por norma se olvida de la ética, hasta que inevitablemente la burbuja estalla. «El sistema te invita desde pequeño a competir, a ser el mejor, a pisar la cabeza al compañero si es preciso. No llegamos a darnos cuenta de que la colaboración puede ser más útil, más productiva y más sana que la competición. Que las cosas se pueden hacer también con la ética. Incluso, mirándolo de manera egoísta, hace falta menos Gran Hermano y más conciencia social. No solo para ayudar a los demás, sino para ser conscientes de los propios derechos, los individuales, y entender que con la fuerza de todos, siempre será más fácil defenderlos», razona.
En la carrera ha encontrado un claro ejemplo. «No tenemos que estudiar como papagayos. Lo nuestro es entender, descifrar, resolver problemas. Si cada cual se encierra en su casa y se lo monta por su cuenta, siempre será menos productivo que si comparte sus opiniones, sus ideas, sus conocimientos, con el grupo. Siempre que he estudiado con compañeros me he dado cuenta de que avanzo mucho más».
Ángela Andecochea 21 años, Magisterio
«Escogí la Cruz Roja porque era lo que me quedaba más cerca de casa y porque me ofrecía la posibilidad de trabajar con los niños, que al fin y al cabo son mi vocación, por lo que estudio esta carrera», confiesa sobre unas horas que pueden convertirse en las más felices de la semana. «Les ayudamos a hacer los deberes, con lo que además me está sirviendo de prácticas. También les enseñamos a lavarse los dientes, los educamos en hábitos saludables, etc. Y lo mejor es ver cuando vienen con la sonrisa, a enseñarte el examen que han aprobado o a abrazarte porque tienen ganas de verte», explica ilusionada. «Es difícil de explicar lo bien que te puedes sentir cuando te das cuenta de que, con muy poco esfuerzo, puedes hacer tanto bien a estos niños, encima con lo agradecidos que son».
En esos pequeños piensa ya como el futuro que mire al mundo con otros ojos. «Tenemos que luchar por ser menos egoístas, por no estar siempre pendientes del compañero para compararnos y superarnos. También tenemos que mejorar en nuestra interacción social. Y ahí los cántabros somos muy cerrados. Nos cuesta colaborar, abrirnos a los demás, hacer las cosas en grupo», lamenta. «Se ha notado muchas veces cuando vienen alumnos Erasmus y se sienten un poco aislados. Aquí a la gente le cuesta muchas veces hacer nada por nadie. Estoy segura de que es todo ese pensamiento viciado el que nos ha llevado, en cierto modo, a la situación económica que tenemos ahora».
Ángela entiende que gran parte de esos nuevos valores deberían canalizarse por medio de la educación, desde los primeros años. «Pero hay muchas cosas que fallan. Nos estamos engañando en muchos casos. ¿Cómo puede entenderse que un profesor me enseñe nuevas metodologías docentes acordes con el Espacio Europeo de Educación Superior si luego él sigue impartiendo la clase de manera convencional? Hay cosas que están bien en la teoría y muy mal en la práctica, y no estamos avanzando nada», critica.
Mario César González
21 años, Caminos
«Lo que más aprecia la gente mayor es que le escuches. Muchas veces voy y lo único que hago es eso, escuchar, conversar, sobre todo de fútbol. Son personas que están enfermas, que tienen poca familia, se sienten un poco solas, y el mero hecho de tener compañía les hace más llevadero el día». La madurez con la que fluyen los razonamientos por la boca de César hacen dudar sobre su verdadera edad; pero solo tiene 21 años. No necesitó alicientes para dedicar dos horas semanales a pasar un rato con los ancianos ingresados en el hospital Santa Clotilde de Santander. Es su manera de dar un poco de su tiempo a una acción de voluntariado.
«No es tan complicado como muchos lo pintan. Yo tengo el hospital al lado y acudo con flexibilidad de horarios; aunque me han dicho que lo más aconsejable es que los ancianos se acostumbren a una rutina de visitas», explica. «Me apunté porque pensé que iba a ser una manera de hacer sentir mejor a otra persona. Hay gente que está pasándolo mal ahí, enfermos. Si llegas y encuentras una sonrisa, entonces entiendes que les estás haciendo bien».
Por eso no acepta las excusas, porque «el que quiere, puede», tanto a la hora de interesarse por las ofertas de actividades en centros repartidos por toda la región, hasta por las facilidades a la hora de compaginar estas horas extra académicas con las obligaciones universitarias. «El problema es que cada vez miramos más hacia dentro de nosotros mismos y menos hacia los demás. Cada vez somos más el yo y menos el nosotros. Y encima ahora se recrudece ese pensamiento en el 'sálvese quien pueda' que produce la crisis. Mientras no cambie esto, seguiremos retroalimentando esa cultura». Está claro que es consecuencia de un factor educacional; «pero en la universidad quizá ya es tarde para enseñarlo. Deberían inculcarse estos valores mucho antes, desde la niñez».

PREPARACION DE LA SESIÓN

Hoy ha sido un día muy interesante. Mi tutor me ha dicho que no quiere que sea una charla cualquiera, que quiere que sorprendamos a sus compañeros... madre mia, cada vez que decía algo, no podía dejar de pensar y... por donde vamos a empezar!!!
Me ha propuesto que estemos preparados para argumentar PEROS...
Y me ha dado la siguiente noticia para que capte la idea de lo que buscamos... ASÍ QUE ADELANTE:

LA SORPRENDENTE VERDAD SOBRE LO QUE MOTIVA A LOS ALUMNOS
Uno de los retos más frecuentes para un docente es encontrar la fórmula para motivar a los alumnos a aprender. Con motivación, todo es más fácil en el aula. ¿Podrías involucrar más a las alumnos en los proyectos de clase, generar más debate, estimular preguntas o simplemente inducir al esfuerzo? Hay buenas noticias. Las investigaciones científicas confirman reiteradamente que sí y han encontrado las claves.
La motivación es un motor interno que se nos enciende de forma misteriosa y nos predispone a aprender con facilidad, superar dificultades y conseguir lo imposible. Digo, de forma misteriosa, debido a que descifrar las razones, que hacen que estemos motivados o queramos aprender, varían según la persona y en ocasiones pueden ser poco obvias.
Tradicionalmente para conseguir el comportamiento del alumno que se desea se recurre a factores extrínsecos, como premios y castigos. Sin embargo, es interesante saber que cuando asignamos tareas complejas, que requieren de un esfuerzo y una creatividad continuada, este tipo de recompensas no funcionan para sostener la motivación a largo plazo.
Esta afirmación no es una sospecha o una opinión sino un realidad documentada durante más de 50 años por expertos y estudios sociales sobre el comportamiento humano. Numerosos experimentos nos descubren qué motiva a los humanos en general y los resultados pueden aplicarse fácilmente para tus alumnos dentro y fuera del aula.
Theresa Amabile, experta en creatividad organizativa, ha mostrado en sus investigaciones que ofrecer premios o castigos puede matar la creatividad:
Las personas (y por tanto tus alumnos) serán más creativos cuando lo que les motiva es el interés, la satisfacción y el reto del trabajo en sí mismo y no las presiones externas.” (Theresa Amabile, “How to kill Creativity”, Harvard Business Review, Septiembre 1998)
“En 9 de cada 10 tareas que examinamos a través de tres experimentos, vimos que cómo más incentivos externos se daban, peor rendimiento se conseguía”. (D. Ariely, U.Gneezy, G.Lowenstein & N. Mazar, Federal Bank of Boston).
Daniel Pink, escritor y periodista norteamericano, identifica de forma científica en su libro "La sorprendente verdad sobre los que nos motiva", tres claves que funcionan reiteradamente para conseguir la motivación y el camino hacia un mejor rendimiento: Autonomía, Maestría y Propósito. Su aplicación en el aula podría traducirse de la siguiente manera:
  • Clave 1: Dar Autonomía
Si quieres que tus alumnos se sientan implicados en un proyecto de aula, en vez de darles apuntes y un ejercicio, dales la libertad de que aprendan por sí mismos. Dales la autonomía para que escojan dónde y cómo obtener los conocimientos. Si les dejas afrontar el reto a su propio ritmo y en la secuencia que decidan, irán más allá de lo que pone el temario o lo que entra en el exámen.
Explica claramente el objetivo del proyecto y los resultados que esperas pero cada uno tiene libertad para buscar su propio camino para cumplir con el objetivo marcado.
La autonomía permite además acomodar el hecho de que no todos aprendemos de la misma forma. De acuerdo con el principio de las inteligencias múltiples, puedes guiarlos hacia una variedad de contenidos en distintos formatos: contenidos multimedia, ebooks, YouTube para Escuelas, libros, revistas científicas, blogs e incluso redes sociales. De la misma forma, el alumno documenta lo aprendido pudiendo usar herramientas 2.0, videos, presentaciones orales al resto de la clase, papel y lápiz, una obra teatral, un post en un blog, debatiendo con un experto por videoconferencia, etc. Las posibilidades son infinitas y ellos encontraran el medio que más les entusiasma.
Hay que crear oportunidades para que lleven a cabo su propia investigación, se equivoquen, aprendan de errores y desarrollen la capacidad de solucionar problemas. Para ello también se programa una tarde “Fedex” dentro del horario lectivo.
Una tarde “FedEx” se trata de una práctica inusual que empresas como Google realizan con sus empleados con grandes resultados. Gmail y Google News son dos productos desarrollados durante estas horas FedEx. En centros escolares también empiezan a aplicarse.
Básicamente cada trimestre, un viernes por la tarde, los alumnos trabajan en un proyecto durante varias horas que no forma parte del temario escolar pero que les despierta un gran interés. Puede ser escribir poema, crear un blog, grabar un video, construir un artilugio, realizar un experimento, etc. El lunes siguiente, los alumnos presentan los resultados e impresiones. Su lógica se basa en que los alumnos aprenderán más cuando tienen la autonomía de escoger el tema.
Con esta actividad los alumnos usan sus talentos sin restricciones, desarrollen su creatividad y prueban cosas por curiosidad o diversión. Puede parecer que se pierde el tiempo, que no se avanza en el temario escolar pero la ciencia sugiere todo lo contrario.
“La manera más simple para asegurar que una persona valora lo que está haciendo es maximizar su libertad para escoger y su autonomía”. (Good and Brophy 2004).
Hoy la tecnología disponible nos ofrece todavía más medios para proporcionar esta autonomía a los alumnos. Bien utilizada se transforma en un potente acelerador de la motivación y en última instancia, del aprendizaje.
  • Clave 2: Conseguir Maestría
La maestría hace referencia a nuestro deseo de mejorar nuestras habilidades, de progresar y de ser cada vez más capaces. Harvard Business School lo identifica como el motivador más importante.
Un obstáculo actual es la importancia exagerada que algunos profesores y padres pueden llegar a dar a las notas para evaluar el progreso del alumno. Si un alumno percibe que el objetivo es aprobar un exámen o sacar una buena nota, este alumno se vuelve menos propenso a tomar riesgos, un prerrequisito para la creatividad y el aprendizaje. En vez de intentar aprender lo que realmente le interesa, comienza a pensar si estos temas entran en el exámen y cómo le afectarán la nota.
Es interesante experimentar con la asignación de proyectos que no puntúan o tienen poco peso en la nota final. Se da énfasis a la satisfacción personal de adquirir nuevas habilidades, tomando como partida las fortalezas e intereses de los alumnos. También se diseñan evaluaciones que incentivan el tipo de aprendizaje que queremos que los alumnos consigan. Además se les guía para que ellos mismos sean capaces de evaluar su progreso a largo del curso y estén motivados a mejorar sin presiones externas.
Finlandia es un ejemplo de un sistema educativo en donde prácticamente no existen las evaluaciones y en cambio consiguen los mejores resultados en las pruebas PISA año tras año.
  • Clave 3: Entender el Propósito
Los alumnos trabajan mejor cuando comprenden cuál es el propósito detrás de un proyecto de aula y especialmente ven su utilidad dentro de su futuro profesional.
Intentar explicar a un alumno porqué debe aprender a hacer derivadas en matemáticas, cuando desea ser pianista, puede ser misión imposible. Sin embargo, cuando sea posible, podemos intentar contextualizar un tema dentro de la vida real. Por ejemplo, si estamos aprendiendo estadística, podemos hacer que utilicen datos reales que sean interesantes o curiosos para ellos, por ejemplo, averiguar cuántas personas nacen en España cada minuto o cuál es la edad media de un usuario en Facebook.
Por otro lado, si estamos estudiando Inglés, podemos intentar que descifren en grupo la letra de canciones de Justin Bieber y Lady Gaga, o incluso que encuentren amigos nativos en Facebook y Twitter con los que practicar. Entenderán que el inglés es un vehículo imprescindible para viajar, entender una cultura, trabajar en el extranjero y hacer amistades en todo el mundo.
También, puedes generar el contenido de un proyecto a raíz de un interés que surge en el aula de forma espontánea. Por ejemplo, si un alumno se hace una herida en clase y te acribillan a preguntas sobre la sangre y el tema de los microbios (ocurre frecuentemente con los más pequeños), se puede aprovechar para iniciar un trabajo en grupo e introducir conceptos del cuerpo humano, infecciones, células, etc. Leerán, escribirán, investigarán y aprenderán las competencias básicas de una forma natural. El propósito y su utilidad estará bien claro para ellos.
 Para conocer más sobre la sorprendente ciencia detrás de la motivación, puedes ver el video de Daniel Pink en un TED Talk (subtítulos en español disponibles).